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lunes, 22 de abril de 2013

23 de abril, “Día del Libro”

Un libro lleno de aventuras...


Este año por motivos técnico-organizativos dirección ha decidido no realizar la habitual convivencia con los padres en el colegio.

Para mi es una pena, ya que pienso que es una bonita oportunidad para compartir nuestro amor por los libros con otros padres y que nuestros hijos sigan el ejemplo. Pero bueno, ha sucedido así y es lo que hay.

Pero quiero aprovechar esta entrada al blog para compartir, precisamente, mi amor por los libros.

Esta preciosa aventura por la lectura empezó en el seno de mi familia, con dos amantes de los libros como eran mis padres, no podía ser diferente, cada uno en su estilo de lectura llenaban nuestra casa de libros. Libros de todas clases, desde aventuras del oeste a enciclopedias inglesas que me fascinaban por sus transparencias, la Espasa-Calpe que con tantos trabajos me sirvió de ayuda, no existía la Wikipedia por aquel entonces y tantos otros libros que recuerdo con cariño.

En el colegio también continuaron facilitándome este amor por la lectura con su enorme biblioteca en la que leí “Las aventuras de los cinco”, “La mano negra”... agoté todos los libros de ese tipo, las lecturas obligatorias como “El barrio de Pitus”, “Kasperle...” tantos y tantos que hoy se han convertido en la biblioteca de mi hija, espero saber transmitirle esa pasión.

Momentos entrañables con los libros... recuerdo un par de ellos con especial cariño, una noche tuve un horrible dolor de muelas y mi madre aparte de la pastilla de rigor, creo que era aspirina infantil...

Se pasó toda la noche leyéndome una historia, si mal no recuerdo era “La isla del tesoro” con su voz dulce y cariñosa, la voz de una madre consiguió que me calmara y que hoy tenga este bonito recuerdo. Otro fue, tal día como un 23 de abril de 1980, mis abuelos vinieron de vacaciones y en mi cole hicieron exposiciones con dibujos en murales de los libros que íbamos leyendo, también había organizado una especie de mercadillo de libros, imagino que los beneficios irían para la excursión de octavo, el caso es que mis abuelos me compraron un libro, que sencillamente me encantó, “Canciones y poemas para niños” de Federico García Lorca, sencillas rimas que hoy ojeándolas hicieron que en mi rostro se dibujara una sonrisa.

¡Ah! Por supuesto, también hay libros que me dejaron un mal sabor de boca, más en concreto con mucha sed, esto me paso con un libro del instituto “Relato de un naufrago” de Gabriel García Márquez, un libro cortito pero tan intenso que necesité un gran vaso de agua después de leerlo.

Podría seguir recordando libros pero no se acabaría esta entrada.

Y a pesar de todas las maravillosas tecnologías, para mi sigue siendo un placer abrir un libro recién comprado, oler ese aroma a libro nuevo y escuchar el roce de sus páginas.

Espero que os haya entretenido y os animo que compartáis vuestras experiencias con los libros con vuestros hijos, familiares y con otros padres, puede ser por aquí o tomando un café en plan tertulia.

Y confiando que para el año que viene se pueda organizar “El día del libro” en nuestro colegio, se despide una madre.

Un saludo.

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